A Salgadura do Ézaro tiene sus raíces en un antiguo almacén de salgadura, construido antes de 1800, donde se procesaban y conservaban sardinas mediante técnicas tradicionales de salazón. Durante el siglo XIX, este almacén pasó por varias generaciones y propietarios, principalmente comerciantes catalanes y gallegos que vieron en la costa de Ézaro un punto estratégico para la industria conservera. Las mujeres eran las encargadas de transportar y preparar el pescado, sumergiéndolo en salmuera antes de prensarlo para extraer su grasa, un proceso que aseguraba su conservación y permitía su exportación.
Con el paso del tiempo, la actividad salazonera desapareció, pero la historia de este lugar quedó impregnada en sus muros y en la memoria de la comunidad. Lo que en su día fue un almacén dedicado al mar, hoy se ha transformado en un restaurante que mantiene viva la esencia marinera. Frente a la impresionante costa de Ézaro y con vistas privilegiadas al Atlántico, A Salgadura do Ézaro rinde homenaje a su pasado ofreciendo pescados y mariscos frescos.
Aquí, cada plato es un reflejo de la historia y la tradición de este enclave, donde el mar y la gastronomía se unen en una experiencia única para los sentidos.